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CRUCES
- Capítulo VII 2, 3 y 4: Una de las reglas
de más aplicación, es el Capítulo VII, dentro
de cuyos artículos está encerrado casi todo el mecanismo
del polo.
Comprenden
tres prohibiciones:
Nadie
puede cruzar al que está en posesión de la bocha.
Nadie puede tomar la línea delante del que está en
posesión.
Nadie puede sujetar sobre la línea delante de nadie.
1º_El
cruce penado es el que se comete a una distancia que encierra la
posibilidad de un choque, pero cuando no existe esta posibilidad
no hay foul. Es difícil establecer exactamente a que distancia
hay peligro, porque las situaciones que puedan presentarse son infinitas,
pero lo que el Juez debe tener en cuenta, es la velocidad de los
jugadores. Si a cinco metros puede cruzarse sin peligro delante
de un jugador que venga al trote, a la misma distancia el cruce
es fatal delante de un jugador lanzado a velocidad de la bocha.
"El más mínimo riesgo de choque", dice la
regla, habiéndose sustituido la antigua fórmula que
hablaba de verse un jugador obligado a sujetar para evitar un choque.
La amplitud de los términos usados, indica indudablemente
la intención del reglamento de darle una gran seguridad al
jugador que va en posesión, y en los casos dudosos, el beneficio
de la duda debe estar a favor del jugador cruzado.
Ahora
bien: ¿Quién está en posesión? La respuesta
surge del Capítulo VII 2, 3 y 4.
El
sistema seguido por el reglamento es el de analizar las diversas
situaciones posibles entre los jugadores, estableciéndose
en cada caso quién es el que tiene derecho. Siguiendo otro
sistema, podrían reunirse los citados casos estableciéndose
una escala de acuerdo con el orden en que debe acordarse el derecho
de posesión; y así tendrá derecho al paso:
a)
Dos jugadores que corran pechándose sobre la línea
de la bocha.
b)
Un jugador sólo que corra sobre la línea de la bocha,
en su dirección o a su encuentro.
c)
El jugador que corra en el ángulo menor con la línea
de la bocha y su dirección.
d)
El jugador que corra en el ángulo menor con la línea
de la bocha y a su encuentro.
e)
Cuando en éstos dos últimos casos el ángulo
de los dos jugadores es igual, debe darse la preferencia al jugador
que tenga la bocha a su derecha. El inciso a) les da preferencia
a los jugadores que corran pechándose, y obliga al jugador
solo a darles paso, pero exige que los dos jugadores vayan en la
dirección de la bocha y en su línea exacta; si van
en ángulo con ella, o en dirección contraria, el privilegio
desaparece y hay que darle paso al jugador solo.
La
posesión de la bocha está basada en la relación
de la trayectoria del jugador y la trayectoria de la bocha, y nada
tiene que ver el hecho de haber sido el último en pegarle,
pues el jugador pierde su derecho si se desvía de la línea
de la bocha; debiendo entenderse por "línea de la bocha",
la de su recorrido y su prolongación.
La
posesión de la bocha le da al jugador el derecho de pegar
por el lado del lazo, pero ese derecho se convierte en una obligación
cuando alguien viene al encuentro de la bocha.
2º_No
sólo se prohibe el cruce, sino que tampoco es permitido tomar
la línea delante de un jugador en posesión, salvo
a una distancia que haga imposible un choque. La distancia debe
estar relacionada con la velocidad de los caballos, pero en todo
caso debe ser bastante amplia.
Si
un jugador entra debidamente en la línea de la bocha, desde
ese momento él está en posesión de la bocha
y entonces nadie puede pecharlo desde atrás.
3º_Nadie
puede sujetar sobre la línea de la bocha, si existe peligro
de que lo choque otro que venga sobre esa línea. Es lo que
comúnmente se llama "pararse sobre la bocha", acción
tan frecuente, sobre todo en los partidos de bajo handicap. El jugador
que erra y sujeta comete foul, si viene otro corriendo atrás;
y los Jueces deben penar severamente estas infracciones que tanto
deslucen el juego.
Se
pena como foul a un pechazo a un contrario haciéndolo cruzar
a otro jugador. En el reglamento actual se ha introducido esa disposición
y los Jueces deben penar tales jugadas por equitación peligrosa,
no sólo porque le hacen cometer foul a un contrario, sino
porque impiden golpear la bocha en forma debida.
Un
foul muy frecuente es el que se comete al ejecutar un backhander,
sobre todo por el lado de montar. Muchos jugadores acostumbrados
a volcar su petiso, cruzando por lo tanto la línea y arriesgando
que su contrario, que venga entrando sobre la bocha se lo lleve
por delante o tenga que sujetar. Con el propósito de garantizar
la seguridad absoluta al jugador que va en posesión de la
bocha; deben penarse en el acto los cruces y los pechazos incorrectos
como así también los amagos, aún cuando se
alegue por el jugador que cometió la infracción, que
en el último momento desvía su caballo para no cruzar
o pechar correctamente. El jugador que va preocupado por la bocha,
no puede saber si el contrario que viene corriendo a su encuentro,
en ángulo recto, va a dar vuelta su caballo o si podrá
hacerlo por la velocidad que lleva, y entonces es natural que sujete
o que erre la bocha (Capítulo VII.- 5 g)).
Los
jueces deben observar atentamente y penar los fouls que se producen
frecuentemente cuando un jugador al tomar de punta erra la bocha
y da vuelta por la derecha, cruzando la línea, del que venía
en posesión.
Cuando
la dirección de la bocha cambia bruscamente, el jugador que
se encuentra en la nueva línea está en posesión;
pero debe dar paso a los jugadores que venían corriendo en
la primitiva dirección de la bocha, cuando éstos se
encuentren en la imposibilidad absoluta de sujetar, o desviarse
a tiempo para evitar un choque.
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